martes, 28 de abril de 2009

Hasta siempre, Javier Ortiz

Me quedé helado cuando leí ayer en las ediciones digitales de los periódicos la muerte de Javier Ortiz.

La relevancia del personaje para el periodismo español no es para ser despreciada. Ni mucho menos. Ajeno a PRISA, Ortiz fue fichado por Pedro J. para un puesto directivo del diario EL MUNDO, en un momento en el que el crimen de Estado y la corrupción de los últimos Ejecutivos socialistas estaban a la orden del día.
En ello estuvo Javier Ortiz que, sin embargo, no se dejó abducir por Ramírez, como ha ocurrido con otros que, otrora periodistas, han pasado a ser, simplemente, "pedrojotistas". Los ejemplos son muchos y la mayoría vienen de la izquierda.
Pero Ortiz era demasiado para Pedro J.

Quizá por ello, marginado ideológicamente pero preservando dos columnas a la semana, Ortiz se mantuvo en EL MUNDO hasta dar su último salto: escribir diariamente en el diario PÚBLICO.

Lo conocí en una fiesta del PCE. En ella nos reveló el título de su sección: "El dedo en la llaga". Además, bromeaba, si PÚBLICO prometía mantenerse costara lo que costara durante 5 años, pensaba jubilarse.
Era todo lo que quería en estas últimas fechas. Y hablaba en ocasiones de los obituarios. Hoy hemos podido leer el suyo, escrito por él, dos años y medio antes.
Se va un periodista, un opinador y un escritor que van a encontrar difícil parangón. Se marcha un personaje único.

No nos daremos nunca cuenta de lo que perdemos con la marcha de Javier Ortiz.

Para todos quedarán sus reflexiones en http://www.javierortiz.net/

lunes, 27 de abril de 2009

Más sobre los snobs y otras tribus urbanas

Lo que está claro es que tienen una utilidad fácilmente apreciable: snobs, grunchies de marca, hippies venidos de la máquina del tiempo, pijos declarados, gafapastas, alternativos, góticos, emos, merdellones, y todo ello a la vez cumplen una importante función social.

Sirven para unirnos.

Los sociólogos lo llaman algo así como la dialéctica del "in and out". O estás con nosotros o estás con ellos.

Siempre he pensado que en el período de formación de un grupo determinado de amigos, compañeros, etc., este elemento juega un papel básico. Y lo podemos comprobar en cualquier tipo de organización: una empresa, un aula universitaria, una oficina, un supermercado...

De alguna forma, nuestra inseguridad natural se ve recompensada creando una especie de personaje sombra al que proyectamos nuestras energías negativas. Y al darnos cuenta de que hay otros que piensan como nosotros, nos sentimos bastante bien, por lo que apreciamos tener esa compañía.

Es cierto que para la consolidación de un grupo hace falta algo más que un enemigo exterior. Tiene que haber valores compartidos, inquietudes comunes, o incluso intereses oscuros. Pero la dialéctica del dentro-fuera suele jugar un papel muy interesante, recompensante e incluso divertido, con una intensidad mayor al principio.

¿Se os ocurren otras tribus que denostar? ¿Están demasiado trillados los pijos ya? ¿Todos tenemos algo de cada una? ¿Qué pensáis de aquél que se va "con todo el mundo"?

viernes, 24 de abril de 2009

¡Los snobs sí que son Pagafantas!

Acabo de llegar de ver el estreno de "Pagafantas" en el Festival de Cine de Málaga. La experiencia ha merecido la pena: os aconsejo ir a verla con unos cuantos amigos, palomitas y a reír. Los actores lo hacen bien y podemos ver identificado a algunos de nuestros queridos amigos en el personaje principal de la película.

Mi calificación para este trabajo sería de un 10 sobre 10.

Una nota que haría temblar al que denominaremos como "lobby snob" de la sociedad española:

- "¿Cómo, que le has dado un 10 a 'Pagafantas' en Filmaffinity? Pues yo jamás me dejaría el dinero en ir a ver una película como esa. Concretamente ahora acabo de ver dos seguidas de Erich Rohmer y me voy a acostar limpito. Gente como tú hace que el cine comercial y casposo siga existiendo".

Muchos hemos estudiado Comunicación Audiovisual -¡oh indefinida disciplina que todo lo abarcas!- y hemos tenido que convivir con ciertos maestros del cine independiente, indies, alternativos. Son los snobs, especie de "fast thinkers" que, por cierto complejo de inferioridad asumido, probablemente, a los doce años y seis meses, se rompen los cuernos por encabezar una suerte de tribu urbana que se define por la negación, por la negatividad: negarse a ver las mismas películas que todo el mundo, negarse a tolerar, negarse a transigir, negarse a negarse...

Y lo cierto es que están en su derecho.

Pero otros podemos también tener el nuestro. Es legal y legítimo ver el "Pagafantas" y luego dos de Rohmer, y no estaremos ante una contradicción que altere el espacio-tiempo. O ver las tres películas de Regreso al Futuro y no pensar que hemos perdido el tiempo en ello.

Se puede leer a Arturo Pérez Reverte y después El Quijote. No hay nadie detrás poniéndonos nota.

Nos puede gustar Brahms y divertirnos con OT. ¿O no? ¿Dónde está el límite? ¿O es que está prohibido mezclar lo dulce y lo salado en la comida?

Estoy seguro de que muchos snobs van a ver "Pagafantas". Y de que muchos otros se van a quedar sin verla por seguir aparentando. La desventaja la tienen ellos, no nosotros.

jueves, 23 de abril de 2009

Topicazos sobre los medios de desinformación

Llevo un tiempo desconectado de los "medios". Un período que he cortado hoy leyendo EL PAÍS. Siempre he sostenido que con cuanta menos información cuentes sobre determinados fenómenos, más fácil te resulta hacerte una idea de lo que en realidad está sucediendo.

Porque, en realidad, siempre pasa lo mismo.

Los diarios cuentan todos los días con un número muy parecido de páginas, por lo que tienen que llenar una maqueta prediseñada de contenido. Esto se hace de manera planificada a principios de semana o de mes. Cuanta menos pasta tenga un medio, con menos plazo se hace.

No hace falta ser profesor de Ciencias de la Información para darse cuenta de esto. Tampoco hace falta ser periodista. Hablamos de empresas que producen este tipo de "mercancías", que diría Marx.

Unas mercancías que adoctrinan -nos dicen en qué pensar y en qué no, qué es lo más importante- pero que no están sujetas a regulación alguna. No pagan multa por contaminar, cuando intervienen como instrusos en las conciencias de los ciudadanos. Lamentablemente, nadie se ha inventado, por ahora, el concepto de "Ecología Mental".

Una posible estrategia de resistencia podría ser la de no comprar periódicos. Demasiado tarde: hay gratuitos y confidenciales de sobra. La crisis, no obstante, puede suponer una oportunidad. Consumidores más mentalizados pueden dar lugar a medios que tomen al ciudadano como tal y no como a un tontopolla(s).

Termino, por ahora, con un nuevo género de prensa que he descubierto. Prensa Salmón-Amarilla: EL ECONOMISTA o EXPANSIÓN. Detrás de EXPANSIÓN está Pedro J. Ramírez. La redactora jefa de EL ECONOMISTA no se pierde un debate en Libertad Digital TV. Los de EXPANSIÓN salen en COPE y en EL MUNDO TV. ¿Y estos son los que nos van a explicar la crisis?

*Estoy unos días por Málaga, esto del Festival de Cine es como la Semana Santa si uno está en paro. Desfiles y más desfiles.

martes, 21 de abril de 2009

De Fomento, a Trabajo...

Buenas de nuevo.

Me ha costado volver a escribir en el blog.

Pero está claro que lo que cuenta es molestar, que Molestar es lo que Cuenta.

Como algunos sabréis, dejé El Plural para pasar a formar parte del Gabinete de la Ministra de Fomento Magdalena Álvarez, donde he ejercido labores de Asesor, fundamentalmente a la hora de elaborar discursos para la entonces titular.

Lamentablemente, el cambio de ministro no me ha permitido permanecer en el Gabinete. Por lo que ahora mismo estoy recabando documentos que pertenecen a las competencias de la cartera de Trabajo.

Que estoy en paro, vamos.

Y tengo intención de seguir comentando, quizá a partir de ahora con más agresividad, en este visitadísimo y dinámico espacio.

Política: la operación "gürtel" -"correa"-, mira que les dio por ponerle el nombre en alemán, no ha sido suficiente para derrumbar al clan más pijo del PP y, por tanto, a todo el partido. Nos quedamos sin espectáculo, como con el Naseiro.

Nuestro bipartidismo cada vez se acerca más al canovismo, y las propuestas de unos y otros son casi las mismas, pero con el acento en otra sílaba. Dan ganas de fundar un PNV en Madrid o en Andalucía, por cambiar el marco.

Hay, no obstante, intelectuales, algunos españoles, que están dando interesantes recetas sobre cómo salir de la crisis. En esta bitácora, por ejemplo, no encontraréis nada de eso. Os aconsejo la figura del profesor Vicenç Navarro. Me gusta también lo que dice el tal Juan Torres, y, a partir de ahí, lo que sugieran estos. Se les entiende, que no es poco.

Por otro lado, la climatología de esta semana es mejor que la de la anterior. Sol. Cielos despejados. El hambre en el mundo está en buen estado y las compras de armas y de activos basura suben a buen ritmo. Podemos ver los telediarios y estar muy bien informados.

Aunque yo me deprima y crea que me ha sucedido una putada por estar en paro, no es un problema comparado con los problemas que tienen otras personas. Somos de clase media, tenemos ese colchón que nos permite elegir pero que al tiempo nos impide curtirnos en esa calle que alberga las mejores historias que nunca llegaremos a conocer.

Todo sigue más o menos igual, por tanto.