miércoles, 22 de julio de 2009

Sobre viajar en el tiempo

Una vez tuve la oportunidad de viajar en el tiempo. No necesité una máquina, como esos antiguos que salen en películas y libros futuristas.

Había terminado la carrera de Económicas y pretendía seguir estudiando. Para ello, escogí una disciplina que me interesaba mucho pero a la que se le auguraba poco porvenir: Comunicación Audiovisual.

Al no poder convalidar estudios, comencé por el primer curso. El resultado fue un shock, varios flash backs y algunas situaciones curiosas. ¡Había conseguido viajar en el tiempo y ahora era yo, cinco años antes! No había operado milagro alguno: simplemente me encontraba rodeado de la gente con la que hubiera coincidido si hubiese tomado esa decisión con un lustro de antelación.

No dejé de utilizar ciertas ventajas: sabía de las salidas de la carrera y me había curtido en la facultad de Economía lo suficiente como para poder conseguir mis objetivos. No era tan difícil entablar diversos lazos con los desconocidos -y controlar toda fiesta universitaria- y, además, resultaba más fácil sacar buenas notas. Y es que uno acaba aprendiendo a base de exámenes...

Viajar en el tiempo me permitió tener una segunda oportunidad para entrar nuevo a la Universidad. Para verme a mí mismo con dieciocho y con veintitrés años, para corregir los errores cometidos en la primera ocasión...

Pero había olvidado que...

El hecho de viajar en el tiempo no me había garantizado la inmunidad: a pesar de haber borrado determinados errores del pasado, esta segunda parte no me impidió equivocarme en cosas en las que antes no había errado. ¿O quién iba a entenderme, pues parecía yo más sabiondo y a nadie podía justificárselo a cuenta de un supuesto viaje?
Además, el presente iba a quedar definitivamente condicionado por esta excursión: viajar al pasado nunca es gratis, cualquier cosa que toques cambiará en el futuro, digo, en el presente.
Al menos he vivido para contarlo. Lo dicho: de viajar en el tiempo, lo mejor es quedarse muy quietecito, no llamar la atención y pensarse mucho lo que se hace. Os animo a probar.

6 comentarios:

Ezequiel dijo...

Sería más útil que nos hablaras de los errores repetidos, al fin y al cabo, "el ser humano es el único animal que tropieza 2 veces en la misma piedra", y a veces, es bueno escarmentar en cabeza ajena.

Por cierto, ¿cómo que empezaste CAV desde 1º? Pero, si antes de Bolonia, podías acceder al 2º Ciclo con 30 créditos máximos en complementos de formación.

Ezequiel dijo...

Y no estoy de acuerdo, en que estudiar CAV haya sido una pérdida de tiempo. Acaso hubieras sido redactor jefe estudiando sólo Económicas, que parece que un periódico o un informativo lo hace hasta un mono.

Yo estoy estudiando Economía + Periodismo en la URJC, y estoy encantando, ya que somos pocos alumnos. El problema de ser periodista, es que tienes que carecer de moral, y vender tu alma al editor de turno.

Andrés Villena Oliver dijo...

Saludos.

- No pude entrar en segundo ciclo porque no me daba la nota media, había un cupo limitado. En la práctica, me vino bien para viajar en el tiempo...

- Los errores quizá fueron antagónicos a los anteriores: por ejemplo, preocuparme demasiado por las salidas de la carrera, por el paro que habría después... sin pararme a disfrutar de muchas cosas que ofrecía la experiencia. Creo que ese es el más grave.

Andrés Villena Oliver dijo...

Yo tampoco creo que Com. Audiovisual sea inútil. Para mí no lo fue.

El tema de los escrúpulos... pues sí. Si tienes capacidad para publicar cualquier cosa, serás un buen técnico, un tecnócrata o un fontanero cojonudo en cualquier sitio. No te importará la ideología del medio ni el contenido, en realidad.

Ese tipo de gente es superior a los demás por tener esa ventaja. Lo que pasa es que nadie los ha visto nunca por dentro...

Ezequiel dijo...

Conociendo tu doble titulación Economía y CAV, no te apetecería ser el heredero moral de Javier Ruiz. Me encantaba Hora 25 de los Negocios en la SER, lástima que la Barceló, muy deportista ella pero muy poco economista, lo fulminara y no buscara un sustituto para esa sección.

Y lo malo es que Javier Ruiz no ha podido meter mano en CNN+, que Alonso Trenado, de lo correctísimo que es aburre a las ovejas en Economía 23. Menos mal que Mónica Sanz sigue en Economía a Fondo.

Andrés Villena Oliver dijo...

No sé si me aceptarían en PRISA. Allí nunca me han hecho caso.

Solía seguir a Ontiveros y por EL PAÍS a J. Estefanía. Lo que pasa es que hace falta una voz más de izquierda que democratice más la economía. Tipo Vicenç Navarro.