domingo, 12 de julio de 2009

Cuidado con querer mucho a Chávez...

Si por algo se puede distinguir esta tribuna que el imperio (Internet) nos permite, es por perseguir el borreguismo y el pazguatismo hasta la muerte. Más allá de toda ideología, en la conducta del autor de las líneas que componen cada entrada del blog, permanece un intento de criticar lo establecido y dado por bueno sin cuestionamiento previo.

Hago esta declaración de principios porque empieza a preocuparme la admiración y ferviente entusiasmo que muchos activistas, simpatizantes o simplemente bloggers profesan hacia señores como Hugo Chávez o Raúl Castro. Viene de lejos: la Administración Bush se despachó a gusto creando un Eje del Mal, ideal para que el antiamericanismo de los que rechazamos las dictaduras mononeurónicas se viera mutado en un populismo revolucionario provisional, siempre desde la butaca del salón y una Coca Cola en cada mano. Craso error.

No creo que América Latina esté encarando un mal giro: de la integración vertical y patio trasero de los EEUU, la mayoría de los pueblos del subcontinente ha pasado a una organización con visos de igualitarismo y avance, centrados más en el crecimiento sostenible y en la redistribución de la riqueza, garantes de una evolución factible a largo plazo.

Pero de eso a decir que "la esperanza" está allí media un abismo. ¿Qué sabemos del señor Chávez? ¿Acaso viviríamos en la Cuba castrista, renunciando, por tanto, a tener más de dos pares de botas? ¿Algún incondicional de Morales ha barajado marchar para la alta Bolivia? No son pocos los que se ofenden ante estas puyas, pero creo que son necesarias.

Me gustaría ver un ALBA integrado por veinte países, un Méjico de izquierdas o una Colombia democratizada. Pero para eso hace falta tener paciencia y olvidar los modos del pasado: los caracazos lo son desde la izquierda y también desde la derecha. Chávez tiene modos de tirano y podría acabar siéndolo si alguien no le avisa previamente. ¿Y qué haríamos los que hemos alabado su resistencia, si a la vuelta de la esquina se volviera el Mussolini de turno? El necesario apoyo, pero con un buen colofón de crítica. Más útil que la adulación irreflexiva.

4 comentarios:

Fauno dijo...

Evidentemente eso solo ocurre ante una sociedad de segunda, tal y como podríamos calificar a los ciudadanos de las américas del sur.
Esta claro y lo vemos día a día, como todos los habitantes y nativos de estas tierras, tienen un puntito menos de inteligencia, me atrevería a calificarlos border line, aunque son humanos, no son equiparables a la sociedad occidental.
Quizás la excepción sean los argentinos, que rodeados de tanto memo, y viendose tan superiores han desarrollado un egocentrismo que a su vez los está acercando cada vez más al resto de morenitos.

Lo mejor, dejarlos solos a ver como se las arreglan, quizás en 200 o 300 años, hayan evolucionado un poco.

Andrés Villena Oliver dijo...

Menudo nazi que estás hecho.

No se trata de eso ni mucho menos. Me gustan más tus comentarios sobre las mujeres y el Burger King-Mc Donald´s.

Anónimo dijo...

Vale si, no le vamos a dar un cheque en blanco a Chávez, pero las comparaciones con Hitler o Mussolini no resisten la menor crítica. Su manera de actuar y su discurso engancha con la mayoría de su país y eso es lo que importa en un sistema democrático, y en cualquier caso, son los venezolanos los que tienen que decidir si desalojarlo del poder o no. Por supuesto, por elecciones democráticas. Porque para asonadas ya está la oposición...

Andrés Villena Oliver dijo...

Quizá en lo de Mussolini me haya pasado. Pero a Hitler no lo he mentado.

Lo dicho, que hay que admirar el cambio latinoamericano pero sin grandes alharacas, porque todos cometen errores.

Y que conste que no me paga el grupo PRISA.