jueves, 9 de julio de 2009

Dime cinco cosas buenas de Aznar...

Dice el ex presidente Aznar que se plantea todos los días volver a la política española. A continuación, lo que sería propio de mí consistiría en enunciar todas las cosas que no me gustan del personaje. Pero como lo votó tanta gente, voy a intentar hacer el esfuerzo contrario. Las personas no son blancas ni negras, y denigrar a un individuo de la forma en que solemos hacerlo con este supone insultar a un montón de ciudadanos que confiaron en su gestión. ¿Qué se le puede reconocer a este señor?

- Después de salir derrotado en las elecciones de 1989 y 1993 contra un monstruo como Felipe González, Aznar resistió y ganó por poquísimo en 1996. Eso tiene un mérito: constancia de opositor, y la humildad de quien sabía -al menos por entonces- que no tenía un especial talento y tenía que intentar compensar como fuera ese déficit.

- Resistir después de estar a punto de ser asesinado por ETA, al lado de su casa. Podrá decir tonterías, pero este atentado no lo fabricó él.

- Llegar a un partido perdedor, Alianza Popular, y convertirlo en la formación más potente de España. Ni buena ni mala, es la que más militantes tiene y la que más siente los colores. Y eso es gracias a este señor bajito y con bigote.

- Marcharse a los ocho años: decidirlo y cumplirlo. A pesar de saber que podría haber repetido -obviamente sin suceder el 11-M-, Aznar acabó haciendo, al menos, lo que dijo en un momento.

-No aparecer manchado por ningún escándalo de corrupción. Ni siquiera por una sospecha. Aznar no figura como el "señor X" de ninguna trama interna, a pesar de alguna decisión con consecuencias genocidas. Si hizo algo, será difícil que lo sepamos.

Como podéis ver, hasta de este tipo de personajes se pueden sacar cosas dignas de reconocimiento, como mínimo. Ahora os propongo a vosotros la ristra de lo negativo. ¡Será mucho más fácil!

3 comentarios:

Pedro Villena dijo...

Curioso este ejercicio de exaltar las virtudes de figuras machacadas en exceso por la opinión pública. Podría convertirse en una sección del blog, aunque habría que encontrar alguien más infame que Aznar, tarea harto complicada.

Andrés Villena Oliver dijo...

Es difícil, pero queda gente muerta tipo Saddam, Stalin, Hitler, Pol Pot, a todos se les puede buscar el lado bueno...

Anónimo dijo...

Para ser justo, habría que hacer también el ejercicio inverso, para ver cuantas cosas malas le salen.

Un saludo
Vic