miércoles, 16 de junio de 2010

La Roja (II): derrota ante Suiza y riesgo de quiebra

La derrota de España en el partido contra Suiza es, sin quererlo, un reflejo de la situación económica que estamos viviendo. Igual que teníamos una burbuja especulativa basada en el irracional endeudamiento y en las viviendas como nuevas acciones de bolsa, hemos estado alimentando durante años un mito deportivo que, a fuerza de fe, acabamos convirtiendo en campeón de Europa. Todo el mundo se lo creyó.

Quizá fue en el momento en que España venció en la Copa europea cuando se consumaron el simulacro y la burbuja futbolística al mismo tiempo. El desfile triunfal de la selección después de ganar fue el último capítulo feliz de nuestra Historia reciente.

Todo parece indicar que esta Roja ya no es la Roja de hace un par de años. Igual que España ya no es la misma que en 2008. O más bien que esta España es ya la España de siempre y ha dejado por fin de desdoblarse.

Un país que promete mucho y que luego cae en picado. Una nación de extremos en la que pasamos de monarquías a repúblicas turbulentas y de ahí a dictaduras fascistas para terminar en democracias coronadas con partidos que nos quieren situar como los más modernos y poderosos de Europa. No nos han dado ni medio año para pensar con tranquilidad, ¿o sí?

La quijotesca selección y sus avatares son nuestros avatares: el economista más optimista del Reino, José Carlos Díez, jefe de Intermoney, pronostica que la prima de riesgo de los pasivos españoles ha llegado a un nivel incompatible con la subida de las bolsas: podemos estar acercándonos a una nueva recesión en Europa y en nuestro país; el diario El Economista se suma a las alertas alemanas y cuenta que en la UE estarían preparando un rescate para nuestra nación.

No son buenos estos bulos, pero en esta nación bipolar todo es posible. Todavía queda tiempo: "podemos" ganar la Copa del Mundo mientras el país quiebra absolutamente, nos quitan la Seguridad Social y la Universidad pública. O bien podríamos quedar eliminados mientras salimos 'tirando' de la debacle financiera y nos recuperamos apostamos por burbujas que nos dejarán secos en el futuro.

O a lo mejor estos 'razonamientos' son un poco como todos los que hacemos en este país: "si no somos los mejores, es que somos los peores". Quizá acabemos en octavos, o en cuartos; tal vez el paro empiece a descender suavemente... Es probable que no adelantemos a Alemania en crecimiento, ni ganemos más mundiales. Quizá nos venga bien un poco de moderación, expectativas más bajas y, por favor, menos burbujas. Podemos avanzar sin mentiras.

No hay comentarios: